sábado, 13 de outubro de 2012

EL PERSONAJE JUAN


EL PERSONAJE JUAN


La exprecividad del libro de Juan esta asociada a lo sensible y muy fuerte esta destacada la figura del personaje que lo compuso, un hombre que fue transformado por la contemplación de Cristo.  Jesús afecto su imagen interior, su ser interior fue contagiado por la sensibilidad de Cristo.  El convivo con Jesús le infundio un respeto por el ser humano y el blanco a lo cual esta  dispuesto el ministerio de Cristo o el ministerio de sus seguidores.   Esta sensibilidad contenida en Jesús desarrolló una visión tal cual y cuando escribe lo hace en base de esta afectación.  Juan el discípulo del pecho de Jesús, de cercanía al toque de Jesús va hablar de una manera sensible de la esencia de Dios, de Jesús.  Las dos están asociadas pues el mismo repite “quien ve a mi ve al Padre” y en este ambiente de comprensión contemplativa desarrolla su carácter condicionándolo al ministerio mas sensible.  La sensibilidad de Juan esta en los hechos que el entrega y la descripción de Jesús en faz de los hechos los cuales veremos a seguir según el desarrollo.


EL LLAMAMIENTO

¿En que condiciones efectuase el llamamiento de Juan?  Mc.1:16-20, Mt.4:18-22, Lc.5:1-11.
Los versículos 19 y 20 dicen:  “Pasando allí un poco mas adelante, vio a Jacobo, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca remendando las redes; y en seguida los llamó.  Entonces, dejando a su padre, Zebedeo, en la barca con los jornaleros, lo siguieran”.
Un detalle que Jesús exalto fue el hecho que esta buscando los ya están en un trabajo, con excepción de Lucas que pone un poco mas de detalles al llamamiento de los discípulos, las menciones se basan en esto, hombres que estén en actividad laboral y que son llamados.  Pero el detalle de Juan esta en el hecho de no estar en mar como los otros, sino remendando redes.  Esta en tierra haciendo un trabajo de apoyo a los otros, pero Lucas describe a todos trabajando y da a entender que no importaba el lugar que uno ocupa en el cuerpo de trabajo sino que todos estaban dispuestos a un fin.  El resultado del trabajo todos compartían y eran vistos de la misma óptica, pescadores.
Pero Lucas cuando describe acrece el hecho de que el momento del llamamiento fue también un momento de un milagro en lo cotidiano de aquellos hombres.  Hombres acostumbrados con lo normal y la dureza del cotidiano, pero Jesús ve el arreglador o remendador de redes alguien mas allá de lo común, alguien que sabe ver los detalles, los huecos del trabajo de unos y los remienda, los corrige para que el foco sea mejor entendido.  Juan es un  hombre visto por Jesús para ver detalles, cosas que el hombre común no podría ver, no podría interpretar.  Jesús necesitaba de sensibilidad para que se vieran los detalles importantes dentro de un relacionamiento y como arreglarlos.  A Jesús y a Juan le interesaran el mismo trabajo, pescador de hombres con sus características.






DESARROLLO CON JESÚS

¿Después del llamamiento que lugar ocupa Juan dentro de los doce?  Así como Pedro tubo un lugar destacado dentro del llamamiento por su personalidad, Juan es tenido entre los tres que seguían a Jesús a todos los lugares, ve y experimenta (I Jn.1:1-3) en detalles el labor de Cristo junto a sus hermanos de la familia humana.  El producto de esa experiencia será una visión mas apurada de la intimidad, del pensamiento de Cristo, de su esencia amorosa que entregará a sus “hijitos” (1Jn.2:1; 2:18; 4:18) o “amados” (1Jn.3:21; 4:1,7, 11) como prueba de un aprendizaje superior y mas sensible.  Esta terminología es de exclusividad Juanina.  El trato con sus “hijitos” es una característica desarrollada en la compañía de Cristo (dejad que los niños vengan a mi) el ve a los hijos de Dios como niños que necesitan de alguien, necesitan de la protección, tienen las mismas necesidades que los mas pequeños tienen.  El cuidado en la salud humanas, necesidades alimentares, enfermedades, el toque al carente, el perdón a los de espirito abatido dispensado por Cristo, la ternura de Cristo hacia los niños y seres humanos, son las impresiones que marcaran a Juan en su trato con los demás.  Cristo impresiona a Juan y esta impresión lo va transformando el hombre, en el ser humano capaz de precisar la mayor necesidad humana, amor.  Juan es el padre descriptivo del amor en la Biblia tomado de una perspectiva del carácter de Dios hacia la ética cotidiana (1Jn.2:15-17).














EL CARÁCTER DE JUAN

¿Que aspecto del carácter Jesús destaco en la comisión?  Mc.3:13-17; Mt.10:1-4; Lc.6:12-14.

“a Jacobo, hijo de Zebedeo, y a Juan, hermano de Jacobo, a quienes apellido Boanerges, es decir, Hijos del trueno”; el carácter inicial de Juan todavía de veía reflejado en la propia descripción que Jesús hace y pone agregado a sus nombres, Hijos del trueno.  Esto permite entender quien era y lo cuanto la compañía de Jesús lo iría afectar a lo largo de su vida junto a él.  Hijos del trueno representa una necesidad o impulso que ellos llevaban dentro de si  que los hacia aún esclavos del yo impulsivo.  Jesús tendría que dadles un “nuevo corazón”(Ez.36:26), y esto solo cuando la luz de Cristo fuera capaz de iluminar su interior de una manera total y transformante.
Un error que los diez se resintieran: ser el primero.  Mt.20.20; Mc.10:35-37.
Mal habían visto la transfiguración de Cristo y ellos se acercan a Jesús y se le hace la pregunta que pronto estaría mostrando cual el significado de ser un discípulo.  Ser el primero en el reino de Cristo suponía una función que el Maestro trataría de demostrar el verdadero liderazgo, servir.  Les contesta de la seguinte manera: “el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo”(Mt.20:27) y “el que quiera ser grande entre vosotros será vuestro servidor”(Mt.20:26b), así que las intenciones de ellos con Jesús estaban cargadas del mismo sentir que existía en el mundo, ser el primero.  Todo el tiempo con Jesús y todavía les costaba mucho entender la función de un discípulo de Cristo, un representante de Cristo al mundo que siempre buscaba el puesto principal y no el servicio en pro del semejante.  Mas contemplación, pero todavía no fue suficiente a Juan (Lc.22:24) “hubo entre ellos una discusión sobre quien de ellos seria el mayor”.  El “...aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón”(Mt.11.29), todavía no era una realidad entre ellos.  Buscaban siempre ver algo que Cristo no vino dejar, la superioridad y Pablo dice: “haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: Él siendo en forma de Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse, sino despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo y se hizo semejante a los hombres... se humilló... haciendo obediente... (Fl.2:5-8).  En ningún momento Cristo dejó que su ministerio fuera una forma de gobierno donde la servidumbre no fuera el role mas importante para un seguidor suyo.  Seguirlo es servir, con las manos, los pies, la mente, corazón, talentos, es entregar el cuerpo al altar de sacrificios.  Los cambios interiores no vinieran antes de la contemplación.














EL DESARROLLO CON JESÚS

La Amistad

Mc.13:3 junto con Jn.15:14 describen un acto de acercarse a Jesús y pidieren en particular una información, demuestra la intimidad de uno tiene con el Maestro.  La amistad con Cristo era un echo real, pues, Juan describe las palabras de Jesús en estos términos: “vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando”(Jn.15:14), a pesar de la condicionalidad, ellos van a desarrollar esta convivencia de amigos que saben dedicar lo mejor a su Maestro, pero con errores y faltas.  Cristo suplió esta deficiencia a través del Consolador en el Pentecostés.

Saneamiento
Cuando Jesús curaba y Juan lo veía, ¿que actitudes y aspectos del saneamiento encontraba en el ministerio de Jesús?  Mc.1:29-31; Mt.8:14-15; Lc.4;38-39.

“...la tomo de la mano y la levanto; e inmediatamente se le paso la fiebre y los servia”, para el que estaba viviendo esta experiencia y al inicio del llamamiento esto le causaba el propósito del ministerio que cada uno de ellos debería representar cuando el Maestro no mas estuviera junto a ellos, sanar con  un propósito, servir.  Llamamiento con un propósito, servir.  Eran actos como este que harían que entendiera cuan necesario era tocar, sentir las necesidades para que pudiera emprender el futuro Id.

Milagros
¿Que otro momento en el preparo de Juan Jesús le proporcionó?  Mc.5:21-43; Mt.9:18-26; Lc.8:40-56.

Juan ve y Cristo hace... como parte del desarrollo.  El milagro de la resurrección frente a Juan, Pedro y Jacobo hace parte del plan de prepararlos.  Mostrar que la dependencia de Dios, la unión con Dios y la necesidad que el hombre tiene de la intervención de Dios en sus vidas haría en la vida de ellos una marca de responsabilidad hacia las necesidades de los hombres.

Mostró su Divinidad

Dentro de lo que uno puede decir de si mismo, ¿que Dios mostró a Pedro, Jacobo y Juan en particular?  Mt.17:1-4; Mc.9:2-12; Lc.12:54-56.

La transfiguración es un momento en la vida de los tres que esta dentro que tiene un otro propósito especifico, porque Juan escribirá “lo que tenemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos” (1Jn.1:1) esto será el elemento que va hacer la  diferencia de testimonio en sus oyentes, pues viran, hay peso en esto tipo de declaración.  Pero contemplar Jesús en su naturaleza característica, no en su total esplendor, hizo que diera la visión correcta que van a entregar al mundo.  Jesús permitiese conocerse en este aspecto para que no tuvieran dudas con respecto a su origen divina.

Cristo muestra su Humanidad

Mt.26:36-37.  Es el momento de prueba, las pronunciaciones de Jesús ya tienen un sentido mas vivido.  La hora es llegada al Mesías, es llegada a ellos.  Cristo apartase al huerto con Pedro, Jacobo y Juan para encontrarse con su realidad, el pecado y la muerte.  por esta razón lleva a sus “mejores amigos”(Jn.15:14) y el se ve así, pues, así se lo describe.  El llamado a estar junto con el era una prueba de la confianza que Cristo tiene en sus amigos, pero ellos aún no estaban preparados para soportar el peso de la responsabilidad de ser el amigo de Dios.  Los amigos dormían.  No entendían el peso del momento que vivían.  Juan no entendió.  Juan abandono su amigo en el momento mas necesario que la vida de Cristo vivía.  Estuvo dormido mientras Jesús sufría por recibir el peso de las enfermedades humanas (Is.53).  Pero el cambio aún estaba por venir.

El Discípulo Amado

El ser interior de Juan estuvo dividido entre lo que los judíos esperaban del Mesías y lo que él veía en el Mesías.  El mundo buscaba liberación del yugo romano, riqueza, “status quo” y tantas otras cosas que el reino de Cristo no estaba obligado y ni siquiera dadlo, pero los discípulos lo esperaban un reino mundanal judío.
Hasta la cruz Juan estaba dividido entre estos dos mundo, dos reinos, el reino de Cristo espiritual y el reino del mesías mundanal judío.  Juan necesitaba mas para entender y lo tubo en la cruz, a pesar de haber huido en el Getsemani, pero ahora estaba al pie de la cruz.  Juan entendió el peso de su llamado al pie de la cruz.  Allí Juan tubo doble responsabilidad.  La primera de ellas fue: “-Mujer, he ahí tu hijo.  Después dijo al discípulo: - He ahí tu madre.  Ydesde aquella hora el discípulo la recibió en su casa” (Jn.19:26b-27).
Es un echo de mucha confianza, de cercanidad, de amistad confiar su madre a  una persona que no hacia parte de su familia e ya que tenia mas hermanos, pero esto nos lleva a mas dos evidencias: primera que en este momento el padre de Jesús era muerto o tenia una edad muy avanzada por eso no se podría hacerse responsable por ella.  Dos, que los hermanos de Jesús, por vergüenza a su hermano la havian abandonado y dejado a ella por las persecuciones que ya estaban ocurriendo con la familia.  Así que Jesús encarga su madre a él es porque sabia que de alguna manera estaría desamparada de la sociedad, por ser él un muerto en cruz, vergüenza y oprobio para la familia, fuera de la sinagoga y del auxilio que daban a los necesitados.  Juan ahora se haría responsable por ella.
Pero todo este acto de Jesús no vino se fuera una de las primeras palabras descriptivas del relacionamiento “Cuando vio Jesús a su madre y al discípulo a quien amaba, que estaba presente, dijo a su madre...”(Jn.19:26a).  El acto de Jesús, de entregar los cuidados que él tenia por ella, estaba basado en el amor del Maestro por el discípulo, “a quien amaba”.  Esta intimidad llevó al amigo Jesús a hacer un acto de misericordia por su madre.  Juan el discípulo del amor, el amado, titulo que él llevó hacia su ministerio, pues, lo encontró en su Maestro y ahora lo podía dedicar a otros.
Cuando Jesús asciende al cielo, la posición de Juan dentro del grupo tiene el role de, amado del Maestro, y este amor dispensado por Cristo hará la diferencia en el ministerio.  Sus palabras estarán rellenas por haber descubierto el amor en su mas pura fuente, Jesús.  El Espirito Santo que ahora era reafirmado por los ángeles daría el tono y expresión dentro de la vida de Juan (Hc.1:8).
Con esta capacitación ¿que tendrían de hacer para que fuera una realidad como discípulos de Cristo?  Hc.1:14.

La prueba del discipulado seria la unanimidad entre ellos, pues, “En esto conocerán que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por otros” (Jn.13:35).  Y estas expresiones Juan las tenia como ejemplo de su Maestro.

JUAN Y LA VISIÓN DE SU MAESTRO

¿Quien era Jesús para Juan y como él Lo relacionaba con la vida cotidiana?  Jn.1:14.

Cristo era el Verbo hecho carne y de Él emanaba la gloria del Padre.  Conocer el Padre seria por medio de Cristo, “quien ve a mi ve al Padre” (Jn.14:5-10).  De esto nacería toda la ética de Juan, de la visión de Dios a través de Cristo.  Nada que Jesús hace esta destituido de sentido y Juan lo va ha demuestran en el evangelio la coherencia de la misión de Jesús.
La experiencia de Juan con Jesús es de misión es dar la vida (Jn.3:16), de quien era Él: cordero (Jn.1:29), sacrificio (Jn.12:3), luz (Jn.8:12), agua (Jn.4:7-15 y 7:37-38), pan (Jn.6:47-51), la resurrección (Jn.11:25-26), Rey (Jn.12:12-16), el camino (Jn.14:6), la verdad (Jn.14:6) siervo (Jn.13:1-5), sacerdote (Jn.17:1-26) y para donde iba (Jn.8:13-14); de quien era Dios el Padre (Jn.4:24); de que se alimenta (Jn.4:34); que purifica (Jn.2:13-16); donde venia (Jn.3:31-36); que se entrega (Jn.19:17-18); que entrega el Consolador (Jn.16:1-14).  Estos son los actos de Jesús, la manera en que Él se proyecta en el plan de la salvación del hombre.   Estas son las imágenes que él lleva cautivo de Jesús en su mente.  Estas imágenes hacen de él una persona consciente del lugar que el cristiano debería desarrollarse como persona.  De la misión que cada uno tendría como perteneciente al reino de Dios.  Juan el que fue capacitado a ver Jesucristo como era en esencia, amor.












I JUAN, LA EPÍSTOLA DE LA ÉTICA
Y DEL AMOR

Toda experiencia de Juan con Jesús emerge dentro de esta epístola.  Aquí él deja rebosar su conocimiento de Jesús con la mayor sensibilidad posible.  Sale de Juan un conocimiento de la persona de Jesús, del interior del Maestro que solo quien estuvo en presencia de Él podría dejar expresarse.


Introducción de la Experiencia

Todo lo que Juan va desarrollar en su  Epístola es su experiencia de toque con Jesús.  Los discípulos tuvieran que pasar por  transformaciones fuertes y bruscas, donde la mas fuerte de todas fue la de Pedro por ser el líder, mientras Juan fue desarrollando en la convivencia con Cristo el ideal de un verdadero seguidor de Él.  La transformación de Juan fue silenciosa, contemplativa.  Cuando llega a la cruz él sabe a quien sigue y lo confiesa delante de todos, soy discípulo.  Sobre como  ser un verdadero discípulo predica.  Él no dice de lo que escucho de otros, sino lo “que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y palparan nuestras manos tocante al Verbo de vida”(1Jn.1:1).  No hay dudas en lo que dice, pues, sabe lo que experimento.  Es de experiencia que habla, no de teorías, por eso los frutos de lo que dice son de sabor agradable, son de color vivido, dan satisfacción al que lo toma.  No son desabridos, sin valor nutritivo.  Por un solo motivo son así, es fruto de “estar en Cristo y que Dios os ha limpiado para que produzca mas” (Jn.15:2-3).  Por lo tanto, Juan habla con conocimiento de causa dado por el propio creador del universo, “Cristo el Verbo” (Jn.1:1-3).  De esto no tiene dudas, lo experimento, toco, vio...
A este tipo de experiencia Juan esta buscando entregar y con un propósito, “para que vuestro gozo sea completo” (1Jn.1:4).  La felicidad del cristiano seria el conocimiento que él tiene, junto con Juan, de la experiencia que todos podrían vivir se compartieran sus contemplaciones de Jesús.  Fuera de Jesús el conocimiento y la vida seria incierta, sin significado.  La contemplación seria el proceso por lo cual ambos, los creyentes y Juan, encontrarían el mismo sentido de vida que existía en Jesús.  La ética relacional que Jesús enseño a Juan.
Juan relacionase o “comulga con el Padre y con el Hijo” (1Jn.1:3), de ahí surge la autoridad de su mensaje, por eso “estas cosas os escribimos” (1Jn.1:4a) y “este es el mensaje que tenemos oído de Él y os anunciamos...” (1Jn.1:5a).

Dios es Luz

El mensaje de Dios es luz, “...yo soy la luz del mundo; quien me segué no andará en las tinieblas, por el contrario tendrá la luz de la vida” (Jn.8:12b).  Dios no asocia el bien con el mal, pues, este contacto es imposible de existir en la persona de Dios.  Dios se autodestruiria.  Del mismo Dios no podría salir el bien y el mal al mismo tiempo.  Serian fuerzas opuestas para habitar en el mismo ser.  La santidad de Dios es absoluta.  No acepta una mancha del mal dentro de si, no conviviría con el mal sin que uno no afectara el otro.
El principio que Juan esta combatiendo es la cohabitación entre el bien y el mal que el gnosticismo enseñaba, pues a través de falsos maestros estaba entrando dentro de la iglesia infante (1Jn.2:18-19).  los seguidores de estos falsos maestros también están entrando dentro de ella a través de una vida cristiana disociada de una ética a altura del sacrificio de Cristo.  Soy, pero no necesito estar comprometido.  Digo, pero no necesito vivir.  A menudo ejercían un concepto de Dios disociado de una practica sana.  La carne es mala por lo tanto no  importaba lo que haciase con ella, porque el espirito seguiría tal cual.  Es una paradoja entre el ser y hacer, y a esta conceptualidad pusieran a Dios para justificar sus actitudes fuera del ideal cristiano.  En Dios no hay tinieblas y esta es la verdad vivida, comprendida, empartida.  Dios es lo que es cuando sus seguidores viven lo que Dios es.

La visión del Hombre Juanino

El hombre es fruto de la creación de Cristo (Jn.1:1-3) porque participa directamente en ella.  La creación es fruto de acción de Cristo en el tiempo pasado.  Por su preexistencia el hombre existe, por que “la vida estaba en Él” (Jn.1:4a) y “lo que era desde el principio” (1Jn.1:1).  Ora se tiene su origen en Cristo mucho mas valido será su semejanza por Creador y Redentor.  La responsabilidad del hombre frente a Cristo es doble y la ética del hombre en el cristianismo será desarrollada en estas dos líneas: hombre creado y redimido.  Al hombre creado su procedimiento será el uso de la santidad inherente de Dios, pues es “luz” y “no hay tinieblas en Él” (1Jn.1:5).  Luego el procedimiento del hombre no es mezclado con algún procedimiento de las tinieblas, es santo en su carácter único por su origen en Dios creador.  En la creación Dios tiene el derecho para los cristianos de reivindicar este atributo suyo en la vida diaria de los hombres y mucho mas en la de los cristianos con doble responsabilidad.  La santidad debida a Dios es derecho en la creación en faz del mundo en que vive, pero Juan sabe que esto solo será posible se llevado en consideración las primeras palabras de Jesús: “Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque tuyos son... ya no estoy en el mundo; pero ellos están en el mundo, y yo voy para ti.  Padre santo, a los que me ha dado, guardalos en tu nombre... cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guarde... no ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.  No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.  Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad” (Jn.17:9-17).  Esta es la certeza de Juan y la verdad que va compartir con sus “amados o hijitos” que se abstengan de lo mundano.
Lo mundano cuando experimentado traerá desordenes de ética comportamental dentro del discernimiento cristiano, así para que la mente póngase despejada ante la vida el cristiano tendría que vivir dentro del primer plan de Dios, separados, y el consejo de Juan para esta vida es: “no améis al mundo ni las cosas que están el mundo.  Si alguno ama al mundo el amor del Padre no esta en él, porque nada de lo que hay en el mundo: los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vana gloria dela vida; proviene del Padre, sino del mundo.  Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1Jn.2:15-17).
El despejamiento de la mente humana esta asociado al amor del cristiano hacia Dios, esto determina su lucidez mental.  De otra manera los “tres elementos de contaminación” (1Jn.2:16) del hombre producirá los primeros síntomas en la vida del cristiano, la “mentira en forma de comportamiento antietico” (1Jn.2:4).  Pero el que guarda su palabra, en ese verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por eso sabemos que estamos en él” (1Jn.2:5) y los resultados se ven en la vida que comprende a Dios, amor (1Jn.4:8) en todas las direcciones humanas.
El según motivo de responsabilidad frente a Cristo es para la victoria sobre los poderes del mal.  “Hijitos, jóvenes y padres vos escribo porque habéis vencido al maligno” (1Jn.2:13-14) y porque “sois fuertes” (1Jn.2:14), pero todo este suceso en la vida cristiana esta basado en un echo, “la unción del Espirito Santo” (1Jn.2:20).  Esta unción ha preparado el cristiano para ser vencedor y fuerte frente al “príncipe de este mundo” (1Jn.5:19); y donde muchos han naufragado en él.  Esta confianza esta en la certeza de su compañía a través del Consolador (Jn.16:13) que mueve hacia un encuentro cada vez mas suave y basado en el cara a cara (1Jn.3:2), pues, viven en una paternidad celestial (1Jn.3:1).
El hombre de Juan que no vive ligado con Dios desarrollara un sistema de valores equivocados, será un autoengañado por su propio proceder.  Plantea Elena de White: “ Estrechamente relacionada con la amonestación de Cristo acerca del pecado contra el Espirito Santo, se halla la amonestación contra las palabras ociosas y perversas.  Las palabras son un indicio de lo que hay en el corazón.  Porque  de la abundancia del corazón habla la boca.  Pero las palabras son mas que un indicio del carácter; tienen poder para reaccionar sobre el carácter.  Los hombres sienten la influencia de sus propias palabras.  Con frecuencia, bajo un impulso momentáneo, provocado por Satanas expresan celos o malas sospechas, dicen algo que no creen en realidad; pero la expresión reacciona sobre los pensamientos.  Son engañados por sus palabras, y llegan a creer como verdad lo que dijeran a inspiración de Satanás.  Habiendo expresado una opinión o decisión, son, con frecuencia, demasiado orgullosos para retractarse, y tratan de demostrar que tienen razón, hasta que llegan a creer que realmente la tienen.  Es peligroso pronunciar una palabra de duda...”(DTG p290).
Esta declaración demostra con claridad el proceso que un cristiano va percorriendo hacia el terreno del enemigo y Juan como sabia también de este detalle describe el engaño con harta sensibilidad diciendo sobre la hipocresía que es una mascara de que todavía el creyente no conoce a Dios y no sabe relacionarse con sus verdades interiores, exteriores y espirituales.  “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no esta en nosotros” (1Jn.1:8).  El creyente que ha sido atrapado por el mundo y que no tiene la mente despejada para poder discernir quien es él sufre de un mal llamado hipocresía.  Este mal le ataca por no saber convivir con sus realidades, no sabe relacionarse bien con su estado, pecador.  Por eso asume una mascara de perfeccionismo delante de él mismo para que pueda sobre llevar sus incapacidades de sostenerse frente la realidad de Cristo, santo y ungido.
Esta actitud contradictoria lo lleva a un agotamiento interior de propia visión y lo transforma en un ser mentiroso no solo así mismo, pero también a sus semejantes.  “Si decimos que tenemos comunión con él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad.  Pero si andamos en luz, tenemos comunión unos con los otros y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado” (1Jn.1:6-7).  Tomando en cuenta los dos pensamientos, Juan y White, podríamos descubrir el efecto de la insatisfacción que uno encuentra por no haber estado en presencia de Cristo.  Surge dentro de ser una necesidad de parecerse sin estar comprometido con Dios y satisfacer las demandas del centro social en que vive, cristiano o no.  Fruto de este disturbio contemplativo es la hipocresía asociada a un deseo mal vencido ante el mundo.  La Iglesia no le da la satisfacción que el mundo producen (carne, ojos y lujuria),  que son atacados por Juan cuando dice: “el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece  para siempre” (1Jn.2:17).  Por ultimo el hombre trata de engañar al propio Dios “si decimos que no hemos pecado, hacemos a él mentiroso y su palabra no esta en nosotros” (1Jn.1:10), la cumbre del hombre separado de si mismo es atribuir a Dios un hecho que no esta en él, las tinieblas.  No ha sido limpiado (Jn.15:2-4), por lo tanto, no revela el fruto de la Palabra de Dios, su voluntad.
La voluntad de Dios, para Juan, es vivir la esencia de Dios hacia los demás hermanos de la fe, hacia el propio Dios y uno mismo.  La esencia se manifiesta en una necesidad de entrega.  La entrega es fruto del vivir en santidad y unción.  El efecto de este proceder es recriar la esencia de Dios en lo cotidiano, amar.  Pues amar es entregarse y lo hace desde del inicio de los tiempos.  Como efecto del amor (1Jn.4:8) Dios crea.  Las creaciones de Dios están basadas en su esencia, amor.  Juan es el único que ve esta esencia en la persona de Cristo.  Asocia la creación(Jn.1:1-3; 1Jn.1:1) con el amor (1Jn.4:8b) y la ética del cristiano (1Jn.4:8a) a esta realidad experimental desde del calvario hacia los últimos días.
De este encuentro nace una ética relacional entre Dios hombre y seres humanos, en una perspectiva de un hombre tocado por la humanidad de Cristo.  Humano porque sirve, y divino porque esencialmente amor.  Luego el trato de Juan con los amados tendrá un temor distintos de los demás apóstoles.  El vive la situación de Cristo en proceder hacia sus hermanos y los comprende dentro de sus perspectivas humanas, pero que sabe el secreto de la victoria sobre el mal que ataca a los elegidos para estar junto a Dios.
El amor no es una opción para el cristiano, es una demanda de aquel que es nacido de nuevo (1Jn.5:1).  Es fruto de fe, que  una Persona (Hb.11:6) donde el hombre solo puede ser visto a través de la persona de Jesús o la acción directa de Dios en el hombre capacitándolo a comprenderLo (Hb.11:3) de otra manera el hombre nunca llegaría al entendimiento de Dios, amor y creación.





RESUMEN DE LA ÉTICA DE JUAN

Digo lo que experimento (1Jn.:1)
Hay alegría compartida cuando es fruto de la experiencia (1Jn.:3)
El hombre revelase en base de lo que Dios es, luz (1Jn.1:5)
La luz lleva el hombre a vivir sin mascaras (1Jn.1:6-10)
La verdad en el hombre se manifiesta en ser coherente con lo que experimenta y vive (1Jn.2:3-6)
El odio es fruto de las tinieblas (1Jn.2:8-11)
La victoria es fruto de la unción (1Jn.2:13-14 y 20,27)
Tres victorias (1Jn.2:16)
Adulterio espiritual (1Jn.2:15)
El amor lleva a permanecer junto a la comunidad (1Jn.2:18-26)
El amor lleva a reconocer quien es quien (1Jn.2:22-23)
La unción lleva al discernimiento del procedimiento correcto (1Jn.2:27)
El nuevo nacimiento lleva a la practica (1Jn.2:29)
El hombre puro (1Jn.3:3)
Pecado: transgresión de la Ley (1Jn.3:4)
Permanencia (1Jn.3:6)